Un punto crítico (como un paso a nivel) no está aislado. Su riesgo depende de lo que ocurre alrededor, como carreteras, actividad cercana, personas y rutas alternativas. En sistemas grandes, esta información se reparte entre muchos actores (ferrocarril, carretera, ciudades, departamentos, actores privados). Cada actor conoce su parte, pero como las responsabilidades están repartidas, es difícil mantener el cuadro completo compartido y estable con el tiempo.
A menudo falta una referencia neutral que explique, de forma simple y repetible, quién depende de qué, dónde están las restricciones y qué cambia cuando evoluciona el territorio. SAMRoute construye esa referencia uniendo el punto, su contexto y las dependencias funcionales entre ambos, para que pueda hacer el mismo razonamiento otra vez, comparar sitios y volver el año que viene sin empezar de cero.
Hoy, los actores necesitan decisiones más fáciles de explicar, más fáciles de compartir internamente y más fáciles de auditar durante muchos años. Una referencia estable ayuda a los equipos a alinearse más rápido, reducir las suposiciones y mantener un registro claro de lo que se evaluó y por qué.